En las Relaciones de Parejas:  ¿Cuándo perdimos la dignidad?
por Milagros Herrera Carrera · publicado el 16 Mayo 2018 · actualizado el 16 Mayo 2018

En ocasiones encontramos que la respuesta está dentro del poco amor propio que nos lleva a vivir en un mundo irreal. Sucede que ignoramos como despedirnos de personas con la que vivimos un gran romance o tuvimos hijos, nada más tóxico que tratar de continuar para “arreglar las cosas” o “darle otra oportunidad, ya cambiará…”

Introducción

Vivimos en medio de tanto dolor que nos obsesionamos en las relaciones de pareja pues resulta demasiado difícil comprender que al forzar algo lo único que logramos es dañarnos más.

En etimología el término dignidad  deriva del vocablo en latín dignitas, y del adjetivo digno, que significa valioso, con honor, merecedor. Veamos ahora el concepto amplio de dignidad:

La dignidad humana es el derecho que tiene cada ser humano, de ser respetado y valorado como ser individual y social, con sus características y condiciones particulares, por el solo hecho de ser persona.

Podemos observar como ese hilo tan delgado y muchas veces frágil llamado dignidad puede quebrarse con nuestro comportamiento dentro de las relaciones amorosas.

Son muchos los motivos que iremos describiendo, pero debemos recordar que nunca es demasiado tarde para volver a empezar y tu derecho a la individualidad es lo que te hace una persona única e irrepetible. A veces estamos tan envueltos en los problemas afectivos que dejamos que aquel hilo se rompa y permitimos un sin número de situaciones poco agradables donde empiezo a desconocerme y lo disculpo en nombre del amor.

He observado que desde pequeños no se nos enseña el verdadero significado de la dignidad ante cualquier acontecimiento, no solo en relaciones afectivas. Resulta tan importante saber expresar un “basta” o “nunca más” aunque esto implique el final de una amistad, un trabajo, un grupo religioso o pareja. Normalmente nos enseñan que debemos perdonar todo lo que nos hacen y dar nuevas oportunidades, nada más lejos de un honesto y legítimo amor.

El perdón

Es verdad que uno de los actos más heroicos es el perdón, cuya liberación y paz mental se manifestará luego dentro de un proceso que es parte de la sanación emocional y física. Existen muchos talleres donde los podemos encontrar y vivir esa experiencia tan liberadora. Perdonar empieza a tener una nueva interpretación porque te das cuenta de que no tienes que liberar a terceros sino solamente a ti, es aquí donde todas esas personas pierden poder de lastimarte.

Si hacemos una reflexión, esas personas que nos han dañado vienen a enseñarnos algo que debemos aprender y es aquí donde tenemos la responsabilidad de tomar una decisión. Por el contrario de muchas creencias donde “debes” volver a hablar o abrazar al que supuestamente te hizo daño, finalmente si sientes que ya recibiste el mensaje estarás en la completa libertar de seguir con esa relación o darle las gracias dentro del proceso del perdón y no verla más.

Dignidad es las relaciones de pareja

En primer lugar reconociendo nuestra propia valía e identidad: en ocasiones por querer complacer a terceros nos olvidamos que somos seres únicos, nuestro valor es minimizado y lo que es peor vamos cambiando al gusto de la pareja, nos dejamos llevar tanto al punto de desconocernos solamente por mantener ese lazo.

La dignidad es propia: nunca va a depender de la pareja para apreciarla y valorarla, este valor es inherente a uno, “nadie puede hacer por mí lo que yo no soy capaz de hacer”.

No se puede enseñar a respetar la dignidad: esto debemos tenerlo muy en claro, el fortalecer el amor propio es la única tarea diaria, con ello la pareja podrá apreciar el grado de respeto que me tengo y no podrá lastimarme de ninguna manera.

La dignidad libera: tal vez podrías experimentar que ese compañero ha empezado a perderte el respeto, quizás con sus acciones y palabras, lo cierto es que si tienes claro lo que es la dignidad sabrás poner límites apropiados en su momento.

Un hombre tiene que tener siempre el nivel de dignidad por encima del nivel del miedo.
Eduardo Chillida

Algunos motivos por los que perdemos la dignidad

Dentro de las relaciones afectivas podemos encontrar diversos motivos con los cuales justificamos malos tratos terminando alejados de la dignidad. Veamos algunos:

Por orgullo, no queremos abandonar aquella relación porque ¡no quiero que me vean vulnerable y por tanto demostraré superioridad ante todo! Sin embargo, continuo en un ciclo vicioso que muchas veces sus finales son fatales.

Por vergüenza, preferimos callar antes de actuar, de denunciar, de gritar… Atravesamos situaciones dolorosas en completo silencio y soledad pues nos sentimos tan tontos si lo conversamos. En ocasiones la vergüenza nos va matando silenciosamente al punto que sentirme merecedor de todo lo que me pasa sin ser dignos de recibir ayuda.

Por venganza, uno de los peores actos el cual lleva una gran cuota de odio, una sed implícita de hacer que la otra persona pague por sus errores de cualquier forma. Cuando aparece la venganza debemos observar que el amor dejo de existir hace mucho tiempo.

Relaciones y tendencias

Últimamente los medios nos informan de múltiples casos de violencia contra la mujer en mayor escala puesto que el maltrato al varón también existe. Las causas son muchas, nos detendremos en uno de los elementos que es prácticamente un común denominar: “la obsesión” tan dañina y destructiva dentro de las relaciones en general, leamos su definición:

La obsesión es un padecimiento típicamente humano y que se caracteriza porque la mente se centra en algo o en alguien, quienes terminan por dominarla y dominar todos los pensamientos que pasan por ella. Cuando hay algo o alguien que obsesiona nuestra mente no se piensa en otra cosa o es realmente muy difícil que se lo haga ya que esa obsesión domina y maneja todo lo que pasa por nuestra cabeza, incluso, si se piensa en algo diferente, tarde o temprano, la mente lo vinculará al objeto de obsesión

Las personas obsesionas a menudo no son conscientes de esta psicopatología y el daño que ocasionan sus actos para ellos mismos y sus parejas. Se van deteriorando las relaciones amicales y círculo familiar pues no hay espacio para ellos. Con la “ayuda” de las redes sociales estas conductas de dependencia se incrementan pues hay gran ansiedad de estar mirando que colgó en Facebook, cuantos likes tuvo, que colgó de nuevo en Instagram, cual fue la última hora en que estuvo “activo”, ¿está en línea por el Whatsapp ? … Y mucho más.

Si la dignidad me hace libre me pregunto: ¿Porque seguimos con relaciones toxicas que lo único que gano es alejarme de mi propia esencia?

Es tiempo de hacer un alto y de buscar apoyo profesional. Recuperar tu autoestima es el primer paso, indagar que origino este comportamiento es de suma importancia, son diversas las causas pues cada persona es un mundo y por tanto el abordaje es diferente. Cualquiera que sea el caso es imprescindible tomar conciencia que la vida no es un sufrimiento eterno, todo lo contrario. Hemos venido a este plano para ser felices es nuestra obligación y derecho.

Para algunas mujeres les es difícil decir “Basta” o “Nunca más” pues las ilusiones y esperanzas son más grandes que su realidad, entonces siguen dando oportunidades que resultan fallidas y la dignidad se pierde entre insultos, reclamos, humillaciones, etc.

Es aquí donde el empoderamiento femenino es muy importante, no es otra cosa que verse con los ojos honestos la valía que debemos tener ante toda situación.

Por tanto, si bien es cierto hombre y mujeres vivimos de manera diferentes los romances, se observa en las damas una gran necesidad de “abrigo” lo que se traduce en valoración, aprecio y cuidado por más neoliberales que se torne la sociedad.

Por otra parte los varones apelan a ser útiles. Esto subyace de cómo nuestros cerebros están diseñados y nuestros comportamientos lo han reforzado desde épocas muy antiguas.

Me preguntaron en consulta hace unos días: ¿El amor se acaba?

Respondí: No, lo que termina en las relaciones es justamente eso: LA RELACIÓN COMO PAREJA con esa persona, el amor se transforma es una energía tan poderosa que no puede morir. El verdadero amor de pareja sin dudarlo es disfrutar el tiempo que dura y aceptar que donaire su final, ambas partes mantienen siempre su dignidad. Saber que esa persona que amaste tanto ahora es feliz resulta ser la mayor prueba de amor incondicional que puedes darte a ti mismo.

Conclusión

En síntesis, la dignidad es algo que a veces se puede perder temporalmente pero podemos recuperarla cuando somos conscientes que es posible “Vivir diferente“, las oportunidades llegan siempre pero que no podrás verlas si no te amas lo suficiente o te niegas a recibir el apoyo necesario. Resulta vital saber decir “NO”, aprender a cerrar círculos y soltar todo aquello que ya no resuena más con nosotros por una buena salud física y mental.

2 Comentarios

  1. La honestidad es la base de toda relación amorosa. Si se pierde ésta, y surgen las medias verdades, los secretos y las sospechas, es que algo muy importante está fallando. La realidad es que sin confianza es imposible que una relación se mantenga en el tiempo.

  2. Si no te amas , no estas listo para amar.