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Zona de Confort: ¿Resistencia al cambio? 

Es un término bastante utilizado en psicología y se entiende como el espacio personal o posicionamiento conformado por las actitudes, pensamientos y conductas que habitualmente utilizamos y con las que nos sentimos “cómodos” dentro de una situación.
Miguel Salcedo Ugalde
Publicado el 11-02-2021 a las 12:15

Introducción

Los humanos, somos por naturaleza seres adaptativos, algunos con mayor predisposición al cambio y las situaciones nuevas que otros. En el espectro intrínseco de los individuos y en el entorno existen una serie de elementos que dificultan y promueven el desarrollo personal, así como la forma en cómo enfrentamos experiencias desconocidas; mientras que, un sector de la población responde de manera positiva enfrentando y creando herramientas para adquirir un cambio significativo, a otros les provoca ansiedad e incertidumbre. El mundo exige desafíos de todo tipo y en todas las esferas, social, laboral, educativa, familiar, etc. Por ello, la demanda de capacidades como la flexibilidad, tolerancia, ductilidad son necesarias para entender el entorno, adaptarnos a ello y tener un nivel de calidad de vida deseado.

Zona de Confort

Es un término bastante utilizado en psicología y se entiende como el espacio personal o posicionamiento conformado por las actitudes, pensamientos y conductas que habitualmente utilizamos y con las que nos sentimos “cómodos” dentro de una situación.

También, se podría definir como el comportamiento que nos permite vivir en una aparente sensación de seguridad y estabilidad, que a la vez puede impedir el desarrollo personal, debido a que no estamos motivados a asumir riesgos que conlleven cambios en nuestra vida.

Como producto de ello, se instala de manera natural, una forma de proceder limitante donde no concebimos maneras de emprender cambios o mejorar en ciertos aspectos de la vida cotidiana.

Al no intentar variar nuestra conducta, las posibilidades de crecimiento son mínimas; sumado a ello, el hecho de no enfrentarnos ante lo desconocido y no experimentar la incertidumbre propia de una situación nueva, genera cierto panorama limitado respecto a nuestras expectativas convirtiendo nuestro esquema mental en rígido e incapaz de desafiar las vicisitudes naturales de la vida.

Alasdair Kenneth White, teórico británico conocido por estudios y postulados sobre el desarrollo y rendimiento en la conducta humana, define la permanencia en la Zona de Confort como una manera de vivir en “ansiedad neutral”.

Romper el esquema

Las zonas de confort, son por lo general, producto de ideas preconcebidas y experiencias adquiridas en el desarrollo de nuestras vidas. Nuestro entorno incierto y cambiante, nos debe llamar a dejarlas de lado y la primera acción podría ser modificando las creencias que se encuentran en nuestro esquema mental insertado en nuestro aparato psíquico, lo cual implicaría un gran paso hacia el cambio.

El hecho de considerar que algo debe cambiar en nuestra vida es el inicio de una predisposición a experimentar situaciones y emociones nuevas. Distintas investigaciones señalan que si queremos conocer otras personas, lugares, cosas diferentes, así como patrones individuales que desconocemos, tenemos que salir de nuestra zona de confort.

Romper con la rutina, contemplar nuevas posibilidades y asumir riesgos, estimula la creatividad, potencia la capacidad de apertura de experiencia y aumenta la percepción de saber si somos capaces de afrontar desafíos, concepto conocido como autoeficacia o autoconfianza. Esta definición ha sido desarrollada ampliamente por Albert Bandura, conocido por elaborar la Teoría del Aprendizaje Social.

Además, desarrollar la autoeficacia es fundamental en la vida de los individuos, debido a que encaramos las situaciones y retos con sensaciones y aspiraciones positivas lo cual puede generar mejores resultados; además, la autoconfianza, como también se le conoce a la autoeficacia, nos permite afrontar situaciones con menos estrés; por el contrario, nuestras posibilidades de tener conductas exitosas son mayores.

Conclusiones

Conocer gente nueva, leer un libro diferente, re-ordenar la casa, ambientarla de una manera distinta, cambiar de lugar las cosas, practicar un deporte, viajar a lugares desconocidos, son solo algunos ejemplos de cómo podemos empezar a configurar un nuevo esquema, por lo menos inicial, de cambio y crecimiento personal. Ahora, les comparto una frase sobre la zona de confort y los efectos que puede tener sobre el desarrollo de habilidad para superar obstáculos y situaciones adversas en el deporte.

“Durante mucho tiempo como entrenador del equipo juvenil de Stuttgart, siempre quise el mejor ambiente para mis jugadores. Si pudiera retroceder el tiempo lo haría, porque lo único que les hace falta es una cancha y un vestuario. La cancha no tiene que estar en la mejor de las condiciones, no tiene que haber aire acondicionado, ni la mejor indumentaria."

"Los futbolistas deberían rendir con las condiciones básicas, enfrentar dificultades y jugar sin considerar el ambiente. Ponerlos a ellos en zonas de confort conlleva a un gran riesgo, el efecto podría ser algo que esté faltando y probablemente sería la falta de habilidad para superar obstáculos, los jugadores deben desarrollar talentos propios muy al margen de los que son necesarios en el deporte.”

Tomas Tuchel, entrenador alemán.

Comentarios
Susana Melissa Cisneros Rosado
Susana Melissa Cisneros Rosado
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La zona de confort puede considerarse un estado mental, en el que las personas se sienten satisfechas con su vida actual y, de manera consciente o inconsciente, evitan la autoexigencia y situaciones o proyectos que le generen presión.
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