Jorge Basadre
por Mia Rivera · publicado el 5 Diciembre 2017 · actualizado el 5 Diciembre 2017

Cuando pensamos en el Perú, en términos de historia y cultura, resulta ser un sacrilegio no hacer mención a aquel historiador peruano que indudablemente ha trascendido como el gran historiador de la República. Me refiero a ese, al que muchos otros historiadores llaman: el “Arquitecto de la República” debido a su trazo fundamental para armar el conocimiento peruano. Estamos hablando, por supuesto, del historiador Jorge Basadre Grohmann.

Introducción

A pesar de que para algunos aún el nombre resulte ajeno, les digo que seguramente en algún momento se han topado con él, al realizar un pago o una compra o una transacción. Jorge Basadre es una figura emblemática que aparece en nuestra moneda nacional, en los billetes de 100 soles. Además es, a su vez, reconocido y recordado por su gran actividad y legado intelectual. Un hombre que hizo historia. Conozcamos un poco más de él.

Nacimiento, infancia

Jorge Basadre Grohmann nació el 12 de Febrero de 1903, a inicios del siglo XX, en la ciudad de Tacna (Dpto. de Tacna), ubicada a 1358 km al sur de Lima, capital del Perú. Fue hijo de Carlos Basadre y Forero, de raíces tacneñas, y de Olga Grohmann Butler, de ascendencia alemana e irlandesa. Durante esos años (desde 1880), Tacna se encontraba invadida por los chilenos, luego de la Guerra del Pacífico. La ciudad estaba ocupada por militares del país usurpador.

Raúl Palacios, historiador peruano, afirma que en aquellos tiempos Tacna vivía un alejamiento material y físico del resto del país. En este sentido, pensar en el Perú era como una utopía, un sueño al que muchos Tacneños buscaban pertenecer.

Es incuestionable que tal situación- la de Tacna sitiada por los chilenos- ocasionó que Jorge Basadre escribiera sobre el amor por esa “Patria invisible”. El historiador Manuel Burga refiere que debido a esta situación Basadre aprendió una idea de patria, una idea de nación a muy corta edad. Sucede que en Tacna se vivía una situación de cautiverio, sintiéndose presos de un ejército extranjero. Fue por esto que Jorge Basadre sintió muchísimo interés en conocer el pasado, por comprender todo aquello que vivía su pueblo- a través de libros, documentos o relatos de quienes formaron parte de dicha ciudad-.

Estudios y formación

En tanto a cómo era Jorge Basadre, sus conocidos refieren que era un muchacho sencillo, sensible y ciertamente tímido, así también como muy disciplinado y extremadamente perfeccionista en el trabajo intelectual. Basadre inicio sus estudios en el colegio Liceo Santa Rosa en Tacna. El colegio funcionaba como una institución semiclandestina, de donde Jorge Basadre recuerda que experimentaban la sensación de ir a clases como quien va a algo prohibido debido a que el colegio era peruano y era rechazado por los chilenos.

En su libro Mi Infancia en Tacna, Jorge Basadre, cuenta sobre esta experiencia y refiere que él veía al Perú como un espejismo, una realidad distante e inalcanzable, algo remoto.

En 1909, fallece el padre de Jorge Basadre por un ataque al corazón y, en el año 1912, Jorge y su familia parten a Lima. La patria invisible se empezaba a hacer visible. Luego de esto continuó sus estudios en el Colegio Alemán Deutsche Schule. Los últimos años de escuela los hace a los 15 años de edad en el Colegio Nacional Nuestra Señora Guadalupe, prestigioso centro de estudios de Lima, Alma Máter de intelectuales.

Una anécdota que se cuenta sobre Basadre es que a la edad de 12 años él se acercó a la Biblioteca Nacional, pero no le permitieron el ingreso para leer debido a que no cumplía con la edad suficiente. Después de este episodio Luis Ulloa, le ofrecería un espacio en su propio despacho donde podía consultar los materiales de su interés y de paso conocer a las personalidades que solían visitar a Ulloa.

Sus estudios universitarios en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos empiezan en 1919 y en 1927 termina su bachiller y, en 1928, como doctor con la tesis “Contribución al estudio de la revolución social y política del Perú durante la República”.

Méritos

Y así Jorge Basadre obtuvo varios méritos a lo largo de su vida como, en 1924, al ser redactor bibliográfico de la Biblioteca de San Marcos o ser parte del plebiscito, en 1925, con Chile (se nombra una delegación plebiscitaria). En este último no se pudieron obtener los mejores resultados. Años más tarde, en 1927, Jorge Basadre cayó detenido, bajo el mandato del presidente Leguía, debido a supuestas conspiraciones contra el estado. Estuvo preso en la Isla San Lorenzo por varios meses y, posteriormente, fue liberado.

Pasiones

Dentro de las pasiones de Jorge Basadre no solo estaba la historia y su preocupación por lo social-cultural. La literatura cobraba un rol importantísimo en su vida. El primer libro escrito por Basadre fue el de Equivocaciones (1928) que consistía en una serie de ensayos de crítica literaria. Probablemente, como se comenta, la literatura fue la mayor pasión de Basadre.

Por alguna razón regresaba continuamente a la bibliotecología, y, como se piensa, por algún motivo se doctoró en letras. En este mismo año, en 1928, se hace catedrático de UNMSM. En los años posteriores, gracias a una beca de Fundación Carnegie, viaja en 1931 a EU donde realizo estudios de organización de Bibliotecas. Siguió, luego, cursos en Berlín y después en España.

Actividades

En 1939 nace su hijo Jorge Basadre Ayulo y en ese mismo año se publicó la primera edición dela Historia de la República, de tan solo un tomo. Y es en 1943 cuando se produce la reconstrucción de la Biblioteca Nacional luego del incendio, función que estaba a cargo de Jorge Basadre. Para realizar esto tuvo que contactarse con especialistas de todo el mundo y a través de fichas organizar la información, pues no existían sistemas operativos, computadoras, etc.

Esta fue la obra que Jorge Basadre comentaba con su hijo refiriendo que fue lo más importante que hizo durante su vida. En 1947, Jorge Basadre- a propósito de la anécdota que tuvo en la biblioteca cuando era un adolescente- inaugura un departamento de niños, un área especialmente para incentivar la lectura a los más pequeños. Crea actividades como la hora del cuento, la sala de artes, de ciencias y de investigación.

Y sus actividades fueron copiosas: fue catedrático de la PUCP (1935), profesor de Historia Crítica en la Escuela Militar de Chorrillos, así como profesor en España y en Estados Unidos, además fue presidente del Instituto Histórico del Perú (hoy Academia Nacional de la Historia en 1956 a 1962) y también miembro de la Academia Peruana de la Lengua (desde 1941) y de la Sociedad Geográfica de Lima (desde 1946). Nos compartió diversas publicaciones como:

  • “Perú: Problema y Posibilidad”, en 1931 (evolución histórica del Perú),
  • “La promesa de la vida peruana” (los americanos luchan por una promesa),
  • “La vida y la historia”, en 1975 (narra los recuerdos de su infancia y juventud), etc.

Nos dejó lamentablemente a los 77 años de edad, muriendo en Lima el 29 de junio de 1980.

Conclusión

Ese hombre que vivió sitiado en su tierra mirando con añoranza el Perú que le era lejano, convirtió esa patria lírica- con la que muchos de nosotros soñamos- en una patria real.

Basadre nos llevó a contemplar a nuestro país no solo con ojos soñadores- como los del pueblo tacneño en aquel entonces- sino aceptarlo con su complicada historia, con su carácter difícil y ver qué de bueno nos da el país o cada lugar en dónde estamos.

Jorge Basadre quien de niño vivió un profundo estado de saudade es un ejemplo de pasión, rigurosidad, entrega, escucha, lucha, esperanza, y muchas otras cosas más, que ha sembrado, en nuestro recuerdo, una esperanza permanente de patria visible, de amor a lo nuestro.

3 Comentarios

  1. En el Agora de la plaza san martin, lugar de debate de ideas ,Andres recomienda leer a Jorge Basadre, tenemos que conocer nuestro pasado ,para plantear soluciones a los problemas del presente,la burguesia tiene sus intelectuales y el pueblo no tiene intelectuales,en ese sentido nos llevan la delantera.

  2. Basadre es, sin duda, uno de los hombres que más voluntad tuvo para estudiar la cultura del Perú contemporáneo. Le debemos el conocimiento de los sucesos republicanos y guardamos admiración por la labor realizada.

  3. Cierto, Alejandro. Un trabajo digno de admiración