Una experiencia en gestión deportiva local
por Miguel Salcedo · publicado el 19 Julio 2017 · actualizado el 19 Julio 2017

Desde muy pequeño me gustó asumir responsabilidades, y si eran ligadas al fútbol, mejor aún. Practico este maravilloso deporte desde los 5 años, mi padre y mi madre, los principales personajes que incentivaron en mí una cultura de práctica deportiva y salud, además de los beneficios que se desprenden de la actividad física:

Desde hacer amigos, desarrollar la tolerancia, el respeto entre miembros de un mismo equipo, aprender valores como la disciplina, responsabilidad, sacrificio, perseverancia, hasta tener un estado de salud adecuado para hacer otras actividades.

El club

Fundado por padres de un distrito de la capital, fue testigo de los inicios deportivos de muchos amigos de infancia. La directiva, en ese entonces, la conformaban padres de familia interesados en que sus hijos practiquen deporte con el fin de alejarlos de los males sociales y sobretodo, con el objetivo de una alternativa sana de entretenimiento.

Los primeros años no fueron los mejores en cuanto a resultados, pagamos derecho de piso, éramos novatos; no obstante, la pasión por defender los colores y por jugar al fútbol nunca desaparecieron, sino que se fortalecían cada vez que teníamos que recoger el balón de nuestro arco o caíamos en el marcador.  El consejo directivo dirigido por nuestras familias se las ingeniaba para que nunca nos falten. No sabíamos cómo, pero, nunca nos faltó nada, desde bebidas hasta indumentaria.

Las limitaciones en cuanto a recursos económicos nunca menguó el entusiasmo y la perseverancia, por el contrario, se convirtió en un aliciente vital para que querer ser mejores y conseguir resultados. Y estos llegaron al cabo de unos años, la época dorada fue del año 1998 hasta el 2010, durante estos años conseguimos todo tipos de títulos y logros en torneos y competencias en distintos puntos de Lima a nivel de menores.

Desde el 2013 en adelante, la política del club varió, las riendas del club las asumieron amigos, jóvenes novatos en estos menesteres. Se obtuvieron logros y el club pudo posicionarse a nivel metropolitano de manera importante.

En el año 2015, empezó un proceso distinto a nivel personal e institucional. A mediados de año, un grupo de personas, decidimos postular a las elecciones internas del club con el fin de administrar y gestionar los destinos de nuestro club.

Un nuevo plan de trabajo

Presentamos un plan de trabajo minucioso y una propuesta diferente. Nos enfocamos, esencialmente, en que el club adopte una política de gestión y funcionamiento empresarial, y sobretodo orientado al trabajo con niños y jóvenes con la apertura de escuelas sociodeportivas. En diciembre de ese mismo año, fue la asamblea extraordinaria y las elecciones para que se establezca el nuevo consejo directivo.

Obtuvimos un triunfo bastante amplio sobre la lista competidora. Después de las felicitaciones de socios, colaboradores y amigos, comprendimos que a partir de ese momento, se dio un punto de quiebre en nuestras vidas, en las vidas de personas, jóvenes en su mayoría, que habían asumido este gran reto.

No hubo tiempo de festejar, de inmediato teníamos que trabajar. Lo esencial dentro de cualquier organización es el factor económico y el compromiso de los colaboradores, es lo que permitirá desarrollar los objetivos y planes establecidos. Hasta el 2015, el club se había asociado con dos auspiciadores; sin embargo, por las constantes actividades que se desarrollaban en el club, se necesitaba contar con mayor cantidad de ingresos.

Las elecciones

Antes de ganar las elecciones, los postulantes en ese momento, ya habíamos conversado con algunos posibles auspiciadores. Sin embargo, durante la primera semana de Enero del 2016, la dinámica de trabajo tuvo dos focos esenciales:

El primero fue recopilar toda la información posible y hacer un diagnóstico de la situación institucional a todo nivel. Y el segundo movimiento era conseguir la mayor cantidad de auspiciadores, que desde ese entonces, hasta hoy, pasaron a ser denominamos socios institucionales; de entrada queríamos generar una política articulada e integrada con todos los “skateholders”, es decir, miembros que de una forma u otra tienen un vínculo o participación con el club, (directivos, socios naturales, colaboradores, entrenadores, jugadores, socios institucionales, hinchas, etc)

Estrategia financiera

Para lograr desarrollar una estrategia a nivel de recursos financieros, era vital trabajar con las pequeñas, medianas y grandes empresas, es decir, ofrecer una serie de plataformas para que muestren su marca, servicio o producto. Las plataformas las enfocamos en tres:

Redes sociales, a través de nuestro “fan page” en Facebook, se comunican y hacen anuncios comerciales de nuestros socios institucionales. Asimismo, por este espacio virtual se dan a conocer los perfiles de los patrocinadores, y también se realizan trivias y concursos de manera constante para interactuar con el público.

Por otra parte, contamos con avisos publicitarios dinámicos, que pueden ser trasladados, banners con los logos de todos nuestros socios institucionales y que eran mostrados tanto en entrenamientos, partido de prácticas y oficiales, así como en eventos internos del club.

Por último, los logos se muestran en toda la indumentaria (camiseta y short) tanto de entrenamiento como de competencia. Al cabo de dos meses, tuvimos diversas conversaciones con muchos empresarios y emprendedores, recibimos muchos “no”, pero, lo más importante que a la fecha contamos con el respaldo y la confianza de ocho socios instituciones (empresas y negocios) que apuestan por el trabajo que desarrollamos como institución deportiva, donde la esencia son los niños y jóvenes.

Equipo de trabajo

Una vez desarrollada la estrategia a nivel logístico y económico, tuvimos que ampliar el equipo de trabajo, debíamos contar con profesores, entrenadores y personas que se desenvuelvan en el ámbito netamente deportivo. Esto involucra, desde luego, un presupuesto muy grande; sin embargo, aprendimos a desarrollar un modo de llegar a las personas y así, estas se comprometan con el proyecto que estábamos realizando.

Afortunadamente, nos encontramos en el camino con grandes seres humanos, que hasta la fecha siguen regalando algo tan preciado como su tiempo, no se movilizan por lo económico, sino por la satisfacción de trabajar con niños por el deporte en sí.

La diferencia en esta etapa constaba en identificar personas movilizadas por la actividad en sí, por aspectos internos de satisfacción individual y colectiva, y sobretodo motivados por el fútbol. No tuvimos que ofrecerles un sueldo, solo el espacio para que hagan su trabajo de la mejor manera, y por su puesto le brindamos algo que, hoy en día, las organizaciones con éxito hacen, que es poner énfasis en el clima laboral (facilidades, recursos y flexibilidad en el horario) y en la calidad de las relaciones humanas, más que compañeros de una misma organización, somos familia, compartimos tiempo y espacios íntimos, lo cual fortalece los vínculos interpersonales.

Los jugadores

Lo mismo aplicamos con nuestros jugadores, los que se matan defendiendo los colores del club, los que sacrifican tiempo y otras actividades por el compromiso con la institución. Ellos son el corazón de nuestra organización, cuentan – gracias al esfuerzo de la directiva – con los implementos e indumentaria necesaria para entrenar, además, tenemos un equipo de profesionales y estudiantes de distintos campos, psicólogía, educación física, marketing, ciencias de la comunicación y nutrición, que al igual que el personal de campo, nos regalan tiempo y conocimientos que ayuden a una formación integral en los niños y jóvenes que conforman nuestra institución.

La comunicación

El contacto y la comunicación constante con los padres de familia ha dado como resultado que estos jueguen un rol muy importante en el desarrollo integral de sus hijos. Existe una comisión de padres, los cuales forman parte del organigrama y con lo que tenemos reuniones para escuchar sus sugerencias y ejecutar acciones alineadas a los objetivos del club y que tengan cómo propósito desarrollar a los niños y jóvenes de manera integral.

Conclusión

Hoy en día, son muchas las personas que forman clubes deportivos, motivados por el placer del deporte y por hacer algo por la comunidad, y sobretodo dar espacio a niños y jóvenes con talento. Ojalá éste artículo tenga impacto en ellos, con base a nuestra experiencia y la aplicación de una metodología integral, participativa y humana.

6 Comentarios

  1. Un trabajo realizado con mucha pasión, me encanto el post

  2. Muchas gracias por las palabras, William. Me alegra que haya sido agradable. Gracias por leernos!

  3. Buenas noches, en donde llevo a cabo esta experiencia, gracias.

  4. Estimado, Carlos. Buenas noches, la experiencia es llevada a cabo en un club del distrito de El Agustino denominado Asociación Deportivo Cultural - ADC. Cualquier duda o comentario, con mucho gusto lo responderé. Saludos y gracias por leernos!

  5. Una gestión muy difícil, pero placentera por contribuir con tu comunidad y alejar a los niños de los malos pasos!

  6. Por supuesto, José. El principal objetivo, es darle un enfoque institucional a un club y sobretodo, brindar espacios para la práctica deportiva sana y con valores. Saludos!