Todo pasa por algo
por Ana Luz Perez Celis · publicado el 10 Abril 2017 · actualizado el 10 Abril 2017

El año pasado cumplí 40, siempre pensé que llegar a esa edad es como un quiebre en la vida, por lo que decidí viajar para celebrarlo, me fui a conocer un país que siempre quería conocer, por su cultura, por su comida y por que no decirlo por sus novelas, creía que caminaría por ahí y me cruzaría con un artista, en fin, no fue así, pero fueron diez días lindos en México.

Chequeo preventivo

No les quiero contar sobre mis 40, ni mi viaje, sino lo que pasó después, me tocaba el chequeo preventivo anual del seguro, por lo que hice la cita para el 26 de diciembre, fui temprano, en ayunas tal y como te dicen, pase por todos los chequeos que me tocaban y adicional, por que ya había cumplido 40, pues también la mamografía, los resultados me los entregarían los primeros días de enero, así que sólo quedaba esperar, al recogerlos, la doctora me dijo: “en su resultado del Papanicolau sugieren una biopsia; le tomo la muestra ahora o quiere una cita para después?” yo le dije que de una vez, no quería esperar, luego de tomar la muestra me dijo: “de confirmarse el resultado la debo derivar a un ginecólogo oncólogo, de ser negativo, pues fue un examen de prevención”.

Los resultados

Debo confesar que la palabra oncólogo me dio cierto temor, los resultados de la biopsia demorarían una semana y yo estaba ocupada en otras cosas, mi mamá llegaría a visitarme, tenía un baby shower y cosas por hacer en el trabajo que me mantuvieron ocupada, hasta que me llamaron para decirme que el resultado ya estaba listo.

Fui a recoger el resultado y la doctora me leyó el papel, en resumen decía que tenia presencia de células malas (yo las llamo así) in situ, que tenía que ver a un ginecólogo oncologo lo mas pronto posible para ver el tratamiento o procedimiento a seguir, recuerdo que me escribió el nombre de dos doctores en un papel y me dijo la clínica en la cual atendían, la verdad yo ya no escuchaba muy bien, todo en ese momento me daba vueltas las películas grafican muy bien esa sensación.

Le di las gracias a la doctora y me retiré, caminé mucho, estaba en un centro comercial, quería llorar y gritar, ninguna de las dos cosas pude, sin embargo si pude tomar el teléfono y llamar a mi amiga Pamela, ella trabaja en un laboratorio y para mi era el mejor referente a quien contarle lo que me estaba sucediendo en ese momento, ella con toda la amabilidad del mundo que la caracteriza me dijo: “no te preocupes nanita, mañana ponemos en marcha un plan para ti, tu tranquila todo tiene solución”.

El plan

Efectivamente al día siguiente empezó el plan de buscar a la doctora que ella me recomendó, quien a su vez fue recomendada por un amigo suyo, quien conoce el tema por trabajo y por experiencia propia, el 13 de febrero conocí a la doctora Saavedra, desde que converse con ella me dio mucha confianza y seguridad es una persona que habla claro, sin rodeos, desde ese día hasta el 14 de marzo, fecha en la cual me operaron, tuve que realizarme otros exámenes previos, incluyendo una resonancia, debo confesar que la resonancia me dio mas miedo que la operación.

El seguro

Por que les cuento todo esto, en enero y febrero del 2016 fallecieron dos personas cercanas a mi de cáncer, primero mi prima, quien no llegó a cumplir 40 y luego el hijo de una amiga de 15 años, dos personas muy jóvenes para partir, fue en ese momento que decidí adquirir un seguro oncológico, no pensé que tendría que utilizarlo tan rápido, simplemente me dije que tal vez esos dos eventos pasaban por algo y eran el empujón que necesitaba para decidir adquirir ese tipo seguro.

Agradecimiento

También me atrevo a escribir hoy 23 de marzo todo esto porque estoy con descanso médico, porque quiero agradecer a todas las personas que sabían de la situación que pasaba y me apoyaron, mis amigos, mis compañeros, la administradora y mi jefa directa, quienes me brindaron todo su apoyo, mi jefe, a quien desde que le conté lo que pasaba, me dijo no te preocupes, cuentas con nuestro apoyo, el trabajo aquí te espera, haz lo que tengas que hacer, y sobre todo a mi familia tengo a los mejores padres del mundo, a mi tíos, mi madrina y mis primos, todos estuvieron pendientes de mi.

Lo cuento por que hay quienes no lo sabían y ahora se enteran, porque no creo que sea una situación para ocultar, el procedimiento que me realizaron fue una histerectomia radical, el 27 de marzo tengo cita para saber el resultado de la patología de los ganglios que me retiraron, si será necesario algún tratamiento adicional (quimioterapia o radioterapia), en realidad espero no necesitar de ninguno de esos tratamientos, de ser así, aquí estoy de pie para seguir enfrentando lo que se viene.

Conclusión

Quiero aconsejarles es que seas hombre o mujer realizate un chequeo al año, el cáncer es una enfermedad silenciosa, yo jamas tuve un solo síntoma, no me dolía nada, simplemente fue el examen de rutina, el cual a veces no lo hacemos por falta de tiempo, saca tiempo, prevenir es mejor antes que lamentar.

3 Comentarios

  1. ¿Todo sucede por algo? La respuesta corta es "sí"; porque Dios es soberano, no existe la casualidad ni eventos que suceden fuera de control. Los propósitos de Dios puede que nos sean ocultos, pero podemos estar seguros que detrás de cada evento hay un propósito. Felicitaciones por tu experiencia.

  2. Puede ser que la frase “todo pasa por algo” no sea más que una forma optimista de interpretar la vertiginosa arbitrariedad de la vida, pero no deberíamos menospreciar nuestra capacidad de imprimirle sentido al caótico despliegue de los acontecimientos e incorporar lo imprevisto a nuestros planes.

  3. Algunas veces las personas llegan a nuestras vidas y rápidamente nos damos cuenta de que esto pasa porque debe de ser así para servir un propósito, para enseñar una lección, para descubrir quiénes somos en realidad.