Fernando de Szyszlo: El lenguaje sin palabras
por Mia Rivera · publicado el 1 Abril 2018 · actualizado el 1 Abril 2018

Fernando de Szyszlo es el primer pintor y escultor de arte abstracto, el mejor artista plástico que ha tenido el Perú, afirman los críticos. Pocos tenemos el valor de renunciar a una elección vocacional, una decisión que se sabe no fue adecuada.

Pero aún menos somos los que escuchamos sinceramente nuestro deseo y aceptamos el devenir de un camino nuevo, el cual sin duda no sabemos a dónde nos llevará. Y tener la suficiente fuerza, el ímpetu por querer encontrarnos mientras que hacemos lo que realmente deseamos es un verdadero logro. Sin duda alguna, lo mencionado anteriormente resume, en cierta forma, la vida profesional de uno de los más grandes artistas de nuestro país:

Soy pintor. Esas dos simples palabras han dado sentido a mi experiencia.
(Fernando de Szyszylo – La vida sin dueño, 2016)

Szyszlo muestra un encuentro como pintor, pero para que suceda esto ha acontecido todo un trabajo de elaboración y aceptación. Reflexionó sobre la continua búsqueda del pintor, así como la del ser humano. Cada cuadro es una tremenda lucha por ver qué se ha conseguido y en donde siempre el camino será la meta en la que estarán presentes la ilusión y el fracaso.

Inicios

Abraham Fernando de Szyszlo Valdelomar nació en el distrito de Barranco en Lima en 1925. Fue hijo de Vitold de Szyszlo, quien fue un físico, científico y diplomático polaco, y de María Valdelomar Pinto, quien era hermana del reconocido escritor Abraham Valdelomar.

Szyszlo realizó sus estudios en el Colegio de la Inmaculada. Lector voraz durante su adolescencia, por un cuadro asmático presente hasta los 14 años, faltaba mucho a clase y se quedaba en casa donde lo rodeaban los libros de la Biblioteca Valdelomar y los de la biblioteca de su padre. Además de la música, ya que a su padre le encantaba.

Al terminar media se dio cuenta que tenía mucha facilidad para las matemáticas y sumó esa cualidad para la arquitectura. En 1944 comenzó a estudiar Arquitectura. Sin embargo, renunció a esto porque notó que el dibujo realizado no tenía vida, entonces decidió matricularse en un curso nocturno de dibujo en la Pontificia Universidad Católica. Luego de esta experiencia se dio cuenta al día siguiente que si él había nacido para algo era para pintar. En tanto sus padres se desilusionaron al verlo cambiar una carrera “seria” por una carrera bohemia.

En 1948, luego de su primera exposición, viaja a París donde durante los cuatro años de estudio se adhiere al abstraccionismo, lo que promocionaría su regreso en 1951. Durante su estadía en París, Szyszlo entraría en contacto con grandes artista como Octavio Paz, quien fue uno de sus más grandes amigos y quien, a la vez, lo puso en contacto con Carlos Fuentes, Julio Cortázar, Wilfredo Lam, Roberta Matta. Conociendo también al famosísimo André Breton y Hans Harton en el tan frecuentado, por escritores, Café de Floré. Donde la misma Blanca Varela, poeta, ya casada con Szyszlo (1947) conoce a Jean-Paul Sartre y Simone de Beauvoir.

Historia familiar

Blanca y Fernando tuvieron dos hijos: Vicente y Lorenzo. Vicente, reconocido arquitecto y Lorenzo, quien falleció en un accidente aéreo en el vuelo 251 de Faucett Perú, en Arequipa en 1996. Respecto a la muerte de su hijo Lorenzo, Szyszlo cuenta en sus memorias (La vida sin dueño), a los 35 años de edad fue la parte más dolorosa que le tocó vivir.

En el archivo del diario EL PAÍS encontramos una publicación el 2 de marzo de 1996 respecto a este accidente, se titula: “mueren 123 personas en Arequipa en la mayor tragedia de la aviación comercial peruana”. En esta publicación se cuenta en líneas breves como tanto el pintor como su ex-esposa estaban allí compungidos entre los familiares de las víctimas. Probablemente, lo significativo de esta historia no solo haya sido la muerte, que por supuesto de por sí es terrible, sino que, tal como decía Szyszlo, un padre nunca está preparado para enterrar un hijo.

Los hijos entierra a sus padres y no al revés
(La República, 29 de Diciembre del 2016)

Trabajos, Logros y Muerte

Fernando de Szyszlo trabajaría en la sección de Artes Visuales en la Unión Panamericana, además de como docente en la Pontificia Universidad Católica del Perú, para luego dictar en la Universidad de Cornell, siendo también conferenciante en la Universidad de Yale para 1965.

En el 74 se calculaba que tenía ya más de 1500 obras, recibiendo condecoraciones por parte del gobierno chileno, así como también obtuvo la máxima condecoración peruana representada por la Orden del Sol en el grado de Gran Cruz.

Fue parte del Movimiento Libertad, el cual fue fundado con el escritor Mario Vargas Llosa, su amigo, además de fiel incentivador para que escriba sus memorias. Con una larga y reconocida trayectoria, murió a sus 92 años, con una posición política muy firme, escribiendo con continuidad artículos, con una memoria por excelencia prodigiosa, con el arte en las manos.

Se fue así. Murió en su casa el 9 de Octubre del 2017 junto a su esposa, Liliana Yábar, de 96 años, cayendo ambos de una escalera sin barandas. Murió en circunstancias parecidas a las de su tío, Abraham Valdelomar, quien también cayó de las escaleras y falleció días después de la agonía.

Su arte

Actualmente sus obras pueden apreciarse en el Museo de Arte Moderno de España; el Museo de las Américas en Washington D. C.; el Museo de Arte Moderno de México; The Guggenheim Museum en Nueva York; Museo de Bellas Artes de Caracas; Museo de Arte de Lima; Museo de Arte Moderno de Río de Janeiro; The National Museum of Contemporary Arte en Seúl; en la Universidad de Essex, entre muchos otros (El Comercio, 2001).

Los procesos

El trabajo de la pintura, en palabras de Szyszlo, es un arte de por sí complejo. Parece ser que la idea es una cuando uno comienza a hacer algo y cuando se termina el trabajo resulta ser un remedo respecto a lo que uno pensaba al inicio. Es un fracaso.

Y la reconciliación del artista con su obra sucede cuando la gente lee algo de lo que uno quería decir, que alguien capte algo. Como todo artista, el afán, el deseo de ser entendido. Que alguien lea verdaderamente, para que entienda verdaderamente. Y leer es sentir.

La pintura y la música tratan de hablar en un lenguaje sin palabras. Que los sonidos, colores, luces y sombras puedan trasmitir algo sin lenguaje es algo sorprendente.

Conclusión

Fernando de Szyszlo nos dejó. Se apagó la luz. Aquel que pintaba, el artista, se marchó. Aquel que procuró ser leído a través de su arte. Una lectura desde la generación de la emoción. Quizá no esperaba que le dijéramos nada complejo, tan solo un qué hizo sentir la obra en cuestión. Encontrarle palabras a la emoción y decírselas, hacer el intento de leerlo y, sobre todo, de pensarlo siempre.

2 Comentarios

  1. El maestro para mi es uno de los mejores en el mundo y lo que hizo es una representación de la realidad, eso es lo hace un artista, porque lo sintió y vivió en carne propia.

  2. Szyszlo pintó dos óleos asquerosos contra Luz Salgado, Martha Hildebrandt y otras congresistas fujimoristas. Un artista que quiere perdurar por su arte no puede caer tan bajo,por dinero o por odio!