¿Existe la ideología de género?
por Oswaldo Yalta · publicado el 3 Mayo 2017 · actualizado el 5 Junio 2017

Estamos todos los peruanos dentro de una lucha de opiniones a propósito de la inclusión del término Género dentro del Currículo Nacional de Educación Básica 2017. ¿Quién tiene la razón? El concepto de la palabra GÉNERO según la RAE es:

Palabra género

  1. Conjunto de seres que tienen uno o varios caracteres comunes.
  2. Clase o tipo a que pertenecen personas o cosas.
  3. Grupo al que pertenecen los seres humanos de cada sexo.
  4. En el comercio, mercancía.
  5. Tela o tejido. Géneros de algodón, de hilo, de seda.
  6. En las artes cada una de las distintas categorías o clases en que se pueden ordenar las obras según rasgos comunes de forma y de contenido.
  7. Taxón que agrupa a especies que comparten ciertos caracteres.
  8. Categoría gramatical inherente en sustantivos y pronombres, codificada a través de la concordancia en otras clases de palabras y que en pronombres y sustantivos anima dos puede expresar sexo. El género de los nombres.

¿Por qué el género se aplica en un contexto que lleva al sexo biológico a una visión sociocultural?

Repasemos un poco de historia para ubicarnos en contexto y entender los términos utilizados de la manera correcta: El diálogo entre sexo y género ha evolucionado paralelamente a las transformaciones que se han operado históricamente en las relaciones entre varón y mujer. Como es bien conocido, en un primer momento predominó el “modelo de la subordinación” entre los sexos, protagonizado por la figura del patriarcado, en el que existía una identidad plena entre sexo y género.

Era el aspecto biológico el que determinaba los roles sociales, los cuales tenían carácter de intransferibles de un sexo a otro. Por ello, atribuyendo a la naturaleza la causa del desempeño de unas funciones determinadas dentro de la sociedad, esta se dividió en dos ámbitos de actuación: el público y el privado.

El varón se dedicó a las actividades consideradas socialmente importantes o de mayor valor, como la política, la economía, el desempeño de trabajos remunerados, entre otras. En contraposición, la mujer asumió la responsabilidad en la crianza de los hijos, en las labores domésticas y en las actividades menos valoradas por la sociedad, también fue nota característica la inferioridad de la mujer con respecto al varón.

Igualitarismo

Posteriormente, en la edad contemporánea, se desarrolla el “modelo igualitarista” como reacción contra el modelo de la subordinación. Surgen así los primeros movimientos por los derechos de la mujer, que aparecen como respuesta a las discriminaciones a las que se veía sometida la condición femenina, reivindicaron la posibilidad de la mujer de intervenir en temas educativos, profesionales, jurídicos y políticos. Exigieron el derecho al voto, el acceso a la educación secundaria y superior, la posibilidad de desempeñar los mismos trabajos de los varones, la independencia económica y el control de ingresos.

Liberación de la mujer

Esto provocó el surgimiento de nuevos movimientos por la liberación de la mujer, en la década de los sesenta del siglo XX, influenciados por corrientes de pensamiento como el marxismo y el existencialismo. Uno de los inconvenientes de estos movimientos fue el de intentar igualar a la mujer con el varón siguiendo el modelo por la Modernidad, ya que consideraron que la única forma de liberar a la mujer sería eliminando de su vida las características femeninas que, en su opinión, la hacían subordinada y dependiente del varón. Sobre estos presupuestos se empezó a configurar el modelo del igualitarismo, en el que la diferencia entre los sexos fue subvalorada.

La perspectiva de género

En la búsqueda de la igualdad entre hombres y mujeres uno de los caminos fue el “relacional”, que constituye uno de los antecedentes fundamentales de la perspectiva de género. El enfoque relacional propuso una organización social fundada en la distinción de los sexos, pero en un nivel de igualdad. Defendió, como unidad básica de la sociedad, la primacía de la pareja varón-mujer, sin jerarquías.

Hizo énfasis en el reconocimiento de los derechos de las mujeres resaltando los aspectos propios de la feminidad, como la capacidad de engendrar y de criar los hijos. Insistió en la contribución de las mujeres a la sociedad y reclamó los derechos que por tales contribuciones les correspondían. La argumentación relacional trata de buscar la igualdad sin rechazar la diferencia. Considera injusta la situación de las mujeres en la sociedad, responsabiliza a las instituciones públicas y considera que la acción política podría cambiar el estado de las cosas, todo ello sin desdibujar la idiosincrasia propia de las mujeres en cuanto diferentes a los varones.

Teniendo en cuenta lo anterior, la perspectiva de género, entendida como un instrumento cuya finalidad es impregnar de manera transversal las leyes, instituciones y sistemas organizativos de la sociedad del ideal de igualdad entre varón y mujer no solo formalmente, sino también materialmente es, como ya se ha indicado, una herramienta muy valiosa para alcanzar este objetivo.

La ideología de género

Junto al enfoque relacional, también predominó un enfoque individualista sobre los derechos entre varón y mujer. Uno de sus principales objetivos fue el igualitarismo, es decir, la pretensión de equiparar social y jurídicamente la mujer al varón, siguiendo el modelo unilateral impuesto a este por la Modernidad. Ello determinaría, en última instancia, la erradicación o eliminación de los caracteres y del espacio social que tradicionalmente habían ocupado las mujeres. De este modo, ellas se verían forzadas a emular los valores masculinos para conseguir la igualdad.

El movimiento feminista

Ante la persistente desigualdad entre los papeles de los varones y las mujeres en la sociedad, en la década de los sesenta surge el feminismo radical, influenciado por corrientes filosóficas y científicas como el psicoanálisis de Freud, la Escuela de Frankfurt, el Círculo de Viena y, de manera especial, el existencialismo y el marxismo.

El movimiento feminista radical tuvo una gran acogida en Estados Unidos. Entre sus principales exponentes se encuentran Betty Friedan, Kate Millet y Shulamith Firestone, entre otras. En Francia, se destacó especialmente la figura de Simone De Beauvoir quien afirmó: “No se nace mujer; llega una a serlo”.

A este planteamiento se unieron otras contribuciones filosóficas y sociológicas que, conectadas con el desarrollo histórico del feminismo, ahondaron en la negación de cualquier diferencia entre varón y mujer, incluso la dualidad sexual y, en definitiva, rechazaron cualquier referencia a un “orden natural”.

Separación entre sexo y género

De acuerdo con lo anterior, la separación entre sexo y género constituye una de las principales características de la denominada ideología de género, para la cual el ser humano nace sexualmente neutro y luego es socializado como varón o como mujer.

Por ello, se proponen diversas formas de género que dependen de la orientación sexual como el ser homosexual, lesbiana, bisexual o transexual, equiparándolas al ser heterosexual. Por consiguiente, según las preferencias personales, cada persona se construye a sí misma a lo largo de su biografía con independencia de su sexo biológico y del contexto sociocultural en el que vive.

Ahora bien, ¿qué es lo que dice el Currículo Nacional?

Dentro de las 116 páginas la palabra género aparece 52 veces, siendo utilizado 36 veces de acuerdo a la tercera acepción de la RAE. Los colectivos que protestan y piden su cambio han observado los siguientes párrafos: (página 16)

Todas las personas, independientemente de su identidad de género, tienen el mismo potencial para aprender y desarrollarse plenamente. La Igualdad de Género se refiere a la igual valoración de los diferentes comportamientos, aspiraciones y necesidades de mujeres y varones. En una situación de igualdad real, los derechos, deberes y oportunidades de las personas no dependen de su identidad de género, y por lo tanto, todos tienen las mismas condiciones y posibilidades para ejercer sus derechos, así como para ampliar sus capacidades y oportunidades de desarrollo personal, contribuyendo al desarrollo social y beneficiándose de sus resultados. Si bien aquello que consideramos “femenino” o “masculino” se basa en una diferencia biológica-sexual, estas son nociones que vamos construyendo día a día, en nuestras interacciones. Si bien las relaciones de género históricamente han perjudicado en mayor medida a las mujeres, también existen dimensiones donde perjudican a los varones. En general, como país, si tenemos desigualdades de género, no podemos hablar de un desarrollo sostenible y democrático pleno.

Comentario: Considero que, en este párrafo, el concepto está basado en la Perspectiva de género, respetando las diferencias biológicas y tomándolas como base para potenciar el desarrollo de los estudiantes.

El estudiante comprende y toma conciencia de sí mismo en interacción con el espacio y las personas de su entorno, lo que contribuye a construir su identidad y autoestima. Interioriza y organiza sus movimientos eficazmente según sus posibilidades, en la práctica de actividades físicas como el juego, el deporte y aquellas que se desarrollan en la vida cotidiana.

Asimismo, es capaz de expresar y comunicar a través de su cuerpo: ideas, emociones y sentimientos con gestos, posturas, tono muscular, entre otros. Esta competencia implica la combinación de las siguientes capacidades:

  • Comprende su cuerpo: Es decir, interioriza su cuerpo en estado estático o en
    movimiento en relación al espacio, el tiempo, los objetos y demás personas de su entorno.
  • Se expresa corporalmente: Usa el lenguaje corporal para comunicar emociones,
    sentimientos y pensamientos. Implica utilizar el tono, los gestos, mímicas, posturas y movimientos para expresarse, desarrollando la creatividad al usar todos los recursos que ofrece el cuerpo y el movimiento.

Comentario: Siendo afectado directamente en mi labor como Profesor de Educación Física considero que el párrafo anterior es acertado, entendiendo como “construcción de identidad” la suma de valores y hábitos positivos que se pueden transmitir a partir de la práctica deportiva, teniendo en claro las diferencias biológicas sexuales, pero no considerándolas impedimentos.

Conclusión

La ideología de género sí existe y nace como una corriente radical durante la lucha pro los derechos femeninos. Se basa en la negación del sexo biológico y considera que el género es definido por la orientación sexual.

Considero que la discusión sobre los contenidos del Currículo Nacional es innecesaria desde el punto de vista que el concepto de Ideología de Género no aparece en el currículo de forma textual o sugerida.

Sin embargo, ante los reclamos y comentarios que están generando discrepancias populares, sería correcto que el Ministerio de Educación haga las correcciones en los textos observados para evitar confusiones.

Bibliografía

3 Comentarios

  1. Muchas mujeres apoyan los postulados de la ideología de género porque piensan que son avances de carácter feminista. Y no es así. El feminismo defiende la igualdad entre la mujer y el hombre. La ideología de género va más allá.

  2. Eso es una invención de la ideología de género. Uno puede ser lo que sea pero eso no quiere decir que uno no tenga unas características de naturaleza. La ideología de género niega la propia naturaleza.

  3. Tema demasiado difícil para mí, pero articulo muy interesante, especialmente la parte histórica. Hasta la próxima. Voy a compartir en Facebook.

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