El éxito del trabajo en equipo
por Miguel Salcedo · publicado el 12 Junio 2017 · actualizado el 17 Junio 2017

Todo director técnico que está a cargo de un equipo de fútbol sabe que la mística juega un rol vital en el proceso de consecución de metas, si este logra formar un verdadero equipo, tiene más de la mitad de la carrera ganada. Esta idea no sólo aplica a los equipos de algún deporte, sino en muchas áreas, por ejemplo, en las organizaciones. Los grandes gerentes de empresas sugieren trabajar desde la formación de los equipos hasta la ejecución de actividades alineadas a la organización.

Introducción

El trabajo de un verdadero equipo facilita el hallazgo a soluciones, genera un clima o ambiente positivo, debido a que las relaciones interpersonales sólidas y bien articuladas facilitan la canalización de energía hacia los objetivos trazados. No obstante, construir un equipo no resulta nada fácil, no toma un día o un mes, sino que demanda de un proceso largo que involucra un cambio profundo y en el que el primer objetivo es desprenderse de la individualidad para pasar a conceptos colectivos, trabajar para el resto requiere dejar de lado el ego personal y que la humildad se convierta en la base conductual.

¿Cuál es la diferencia entre grupo y equipo?

Por un lado, un grupo se orienta hacia una tarea específica o realización de un trabajo común, a la vez, los grupos son dirigidos por alguien que imparte las tareas y es responsable de los resultados. Además, el trabajo de los miembros es la suma de todos los esfuerzos y se concentran en un determinado fin.

En contraste, la perspectiva de equipo, consiste en la existencia de un compromiso real con el colectivo, en el que los roles son diferentes, pero la información, estilos de trabajo y filosofía de trabajo son conocidas por todos los miembros.

Así mismo, el líder del equipo trabaja para poder integrar los esfuerzos y emociones de los miembros. Por lo general, utiliza la motivación como fuente de inspiración y la comunicación como eje central del desarrollo colectivo para concientizar a todos con los objetivos en conjunto. Los equipos buscan resultados globales y, de manera paralela, se enfocan en que todos los miembros se desarrollen y alcancen resultados comunes, por medio de constantes procesos y retroalimentación de ideas y emociones con el propósito de lograr un nivel de cohesión que facilite el proceso de consecución de objetivos.

La comunicación como factor elemental de desarrollo en conjunto

El mundo de hoy exige a las personas, entre otras cosas, una serie de capacidades especializadas y habilidades personales y sociales. Ya no basta que una persona sea experta en un campo específico, sino que, además, pueda establecer relaciones interpersonales positivas, para ello, los trabajadores de hoy, deben contar con una serie de habilidades que faciliten la interacción con miembros de una misma organización. La comunicación es un elemento base dentro del conjunto de habilidades interpersonales.

La comunicación como tal es un proceso muy complejo, su desarrollo está sujeto a muchos factores de índole cultural, social, de estado de ánimo, situacional, etc. A pesar de ciertas diferencias entre los locutores, existen elementos comunes para que se realice un proceso comunicativo: Emisor, receptor, interpretación y decodificación.

Existen dos tipos: la comunicación verbal y no verbal. La primera consiste en transmitir ideas, pensamientos y emociones por medio del habla. En segundo lugar, la no verbal refiere la capacidad de comunicar por medio de gestos y señales corporales. Ambos elementos son importantes a la hora de establecer una relación interpersonal.

Canal de comunicación

Partiendo de esta premisa conceptual, se puede decir que dentro de las dinámicas de los equipos se debe establecer un canal de comunicación adecuado que facilite la fluidez y la resolución de conflictos. Favorecer el diálogo contribuye a que las personas estén más proclives a solicitar y brindar ayuda., lo que permite mejorar el trabajo en conjunto, ser más receptivos con las críticas y fomentar los reconocimientos.

Para facilitar la comunicación, es necesario que se fomente un buen clima de trabajo y esto parte desde la organización y los líderes, por medio de la instauración de instancias agradables que permitan que la gente se conozca y se forjen vínculos positivos. Los integrantes de un equipo de trabajo debe tener la capacidad de otorgar importancia tanto a lo que se dice, como a lo que no se dice, debido a que la atención en lo no verbal proporciona información muy relevante durante los proceso de contacto interpersonal.

Cohesión de equipo

Sin embargo, no es fácil lograr un nivel alto de cohesión de equipo, se deben trabajar en el clima de trabajo, este se entiende como el medio ambiente humano y físico en el que se desarrolla el trabajo cotidiano. Influye en la satisfacción y por lo tanto en la productividad. Se entiende también, como el conjunto de características, propiedades permanentes o parciales en un ambiente de trabajo, las cuales son percibidas por individuos y que influyen en su conducta. Se debe tener en cuenta que clima laboral negativo destruye el ambiente de trabajo y es una plataforma para la manifestación de conflictos.

Departamento del deporte

Respecto a la cohesión de equipo y la comunicación, Jean M. Williams, profesora asociada del Departamento del Deporte y Ejercicio Físico de la Universidad de Arizona, menciona en su libro “Psicología Aplicada al Deporte” que:

Un buen número de propiedades grupales importantes están asociadas a la cohesión de equipos, una de éstas es la comunicación. El nivel de comunicación relativo a la tarea y a los asuntos sociales se incrementa a medida que el grupo se hace más cohesivo. Los miembros del equipo se muestran más abiertos unos con otros y se entregan más voluntariamente, charlan más y se escuchan mejor; en suma, el intercambio de información simpatía se incrementa con la cohesión.

Dentro del clima laboral existen dos tipos, los elementos tangibles como materiales, herramientas, tecnologías, indumentarias, etc. Por otro lado, también se debe considerar los aspectos abstractos e intangibles, y eso va dirigido a las relaciones interpersonales, establecer canales de comunicación directos, integrar a las personas más allá de su objetivo común, en otras palabras que interactúen en otro espacio o escenario que solo el del trabajo, esto permitirá un mayor nivel de conocimiento sobre el otro y generará un mayor nivel de involucramiento afectivo entre los miembros.

Conclusión

Tengamos en cuenta que un rasgo natural de la condición humana es la pertenencia a distintos grupos, en distintos niveles, deportivos, laborales, académicos, etc. Este artículo pretende enfatizar aspectos inherentes a los individuos como la comunicación y las relaciones personales, debido a que antes de ser parte de un equipo de trabajo o de algún deporte, somos seres humanos y debemos desarrollar elementos que permitan lograr un vínculo sólido y una convivencia positiva con el fin de lograr objetivos comunes.

1 Comentario

  1. Ya sea individual o grupal, el aprendizaje del equipo es tarea de todos. Cada uno de los participantes debe tener claros los objetivos y lo que se espera de sí. La única manera de trabajar cooperativamente es interactuar con los demás, para llegar a acuerdos, completar tareas y motivarse unos a otros.