Deporte y bienestar en la niñez y adolescencia
por Miguel Salcedo · publicado el 7 Junio 2016 · actualizado el 23 Junio 2017

En las canchas de básquetbol de Puerto Rico, en los campos de béisbol de Panamá, en las montañas de Perú, hay niños y adolescentes que juegan. También, en las favelas de Brasil, en los traspatios de Jamaica y en las pampas de Argentina. El deporte es universal, se manifiesta en todas las formas y en todos los lugares, desde las grandes metrópolis hasta en los lugares más remotos, ya sea en torneos organizados con árbitros, en competencias de barrio en las calles o en juegos espontáneos, el deporte forman una parte de la infancia. Y lejos de ser un lujo, el deporte es un derecho.

Es así que de acuerdo al Artículo 31 de la Convención sobre los Derechos del Niño, “Los Estados Partes reconocen el derecho del niño al descanso y al esparcimiento, al juego y a las actividades recreativas propias de su edad, y a participar libremente en la vida cultural y en las artes”. Los niños no solo tienen derecho al juego, sino que los Estados deben propiciar oportunidades apropiadas, en condiciones de igualdad, de participar en la vida deportiva, cultural, artística, recreativa y de esparcimiento.

Mediante la práctica deportiva se aprenden importantes lecciones de vida sobre respeto, liderazgo y cooperación. Al margen de la victoria o de la derrota, el sentido de competencia debe descansar sobre el respeto al oponente, respetar el resultado, también al árbitro como agente de ejecutar la regulación de las normas y figura de autoridad; respetar la decisiones de los compañeros y entrenadores.

Practica deportiva

Por otra parte, la cooperación es un principio básico que los niños pueden desarrollar sobre en los deportes en conjunto, los resultados se alcanzan por medio del trabajo en equipo, actuando como soporte, donde cada uno asume un rol propio y particular que engranado con los demás compañeros, generarán que el equipo funcione.

Esta noción de cooperación permite que los niños trasladen este concepto a grupos de trabajo en el colegio, en la familia y en la sociedad, en el que todo miembro de un equipo asume responsabilidad de sus actos y tienen distintas funciones. Además, de acuerdo a la necesidad del equipo. los miembros se tienen que adecuar a desarrollar distintos roles, así es que se trabaja el principio de adaptabilidad. El deporte también promueve la tolerancia, tanto hacia el error del otro, como el propio.

La actividad permite que los niños y adolescentes desarrollen una mejora en su autoestima, al sentir que el individuo es competente y tiene habilidades en algún deporte, genera que los niveles de la percepción de imagen personal sean más altos. Así mismo, propicia un mayor nivel de confianza en el individuo al cumplir con metas y logros, y por ende la autoestima se ve fortalecida. Además, el deporte ofrece a los niños la oportunidad de desenvolverse de manera exitosa en un deporte específico que lo puede llevar hasta un nivel profesional, lo que puede servir como herramienta para obtener mejores condiciones salariales y elevar la calidad de vida.

Sumado a ello, el deporte promueve la igualdad para todos y ayuda a superar barreras entre las personas. El deporte debe utilizarse como vehículo de comunicación: como herramienta de movilización social que puede reunir a comunidades para determinadas campañas y como un medio poderoso de crear conciencia sobre mensajes clave en torneos o eventos deportivos nacionales o locales. Por lo tanto, es imperativo explorar formas nuevas e innovadoras de difundir mensajes de prevención y ayudar a la juventud a desarrollar las habilidades necesarias para poner en práctica sus conocimientos.

Respecto al deporte en los niños y adolescentes, el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia “UNICEF” apoya la creación de entornos seguros y protectores, libres de violencia, en el hogar, la escuela y la comunidad, donde los niños puedan crecer y realizar todo su potencial. UNICEF, afirma que el deporte, la recreación, el juego y otras actividades como la música y el teatro pueden ayudar a mejorar la calidad de la educación brindando oportunidades para el desarrollo de diversas habilidades del niño, y no solo de sus capacidades intelectuales. Algunos estudios han demostrado que los niños que hacen al menos cinco horas semanales de actividad física logran mejores calificaciones que aquellos que tienen menos de una hora de actividad semanal.

UNICEF

Muy importante. Existen zonas del planeta donde se experimentan situaciones de conflicto, post-conflicto y emergencias, el deporte, la recreación y el juego pueden brindar a niños, niñas y adolescentes una sensación de esperanza y normalidad. Ayudan a los niños traumatizados a manejar la experiencia del dolor, el miedo y la pérdida.

Contribuyen a cicatrizar heridas emocionales, creando un entorno seguro que posibilita a niños, niñas y adolescentes expresar sus sentimientos y fortalecer su autoestima, la seguridad en sí mismos y la confianza. Pueden rehabilitar a niños traumatizados, reintegrar a niños soldados a la sociedad y reconstruir el espíritu de comunidad.

Los programas deportivos también proveen estructura en ambientes desestructurados, y canalizan energías por vías alternas a la agresión o la autodestrucción. El deporte también puede ayudar a construir las habilidades y los valores individuales necesarios para evitar conflictos y establecer un ambiente estimulante y protector.

Conclusión

La importancia del deporte, desde el juego y la actividad física hasta la competencia organizada, enseña valores esenciales, como la cooperación y el respeto. Mejora la salud y reduce la probabilidad de enfermedades. Desarrolla aspectos intrínsecos como la confianza, motivación, autoestima, etc. Reúne a individuos y comunidades, salvando divisiones culturales o étnicas. Es también una forma eficaz de llegar a los niños que son discriminados, ofreciéndoles compañía, apoyo y un sentido de pertenencia. El deporte, es de bajo costo, universalmente comprendido y políticamente neutral, el deporte en todas sus formas puede ser una manera poderosa de promover la paz y el desarrollo.

3 Comentarios

  1. El deporte en la niñez es importante para el desarrolo físico, mental y social durante el crecimiento de los infantes. Artículo muy interesante.

  2. Hacer mucho atletismo, natación son deportes fundamentales en el desarrollo físico de los niños. Gracias por el artículo y para escribir sobre estos temas.

  3. Gracias a ustedes por leer estos contenidos y reflexionar sobre ellos. Va un gran saludo!

compartir