Cuando crees que el amor acaba
por Marcos Enciso Funes · publicado el 13 Mayo 2016 · actualizado el 23 Junio 2017

Perdóname, pero lo que siento por ti ha cambiado, creo que ya no es amor, como solía ser antes, probablemente el haber dado tanto, sin ser correspondido, el que hayas querido coartar mi libertad, y la falta de renovación en nuestro amor, acabaron por apagar nuestra hoguera.

A manera de ejemplo, el cantante José José escribió a su pareja en el video original de su canción “el amor acaba”. Tal vez para él, el mejor modo de decir un adiós rotundo fue mediante una carta, pero aquella mujer quedó muy dolida, por eso para muchos la forma ideal de acabar una relación es con una despedida alturada y bien conversada.

Cuando el amor acaba duele, golpea la seguridad y el valor propio, entonces aparece el conflicto; y aunque casi todos lo quieran, aún no existe el invento de la pastilla exacta para calmar el dolor emocional del amor.

La gente prefiere acabar “lindo” para no sufrir más, ni uno ni el otro, y dar por terminada esa relación de una vez por todas. Pero muchas veces cada conversación termina en un beso o en la cama, por creer que es lo más preciado que tienen y eso que empezó tan hermoso no puede acabar feo, y que pese a las peleas o faltas de afecto, se confunden si se aman, si se necesitan, o si la relación es dependiente; formándose un círculo vicioso de inicios y términos continuos sin un final súbito, debido a que no están felices, uno habla y el otro no entiende.

Las relaciones amorosas son hoy en día de muchos tipos, si nos enfocamos en la relación clásica del amor de pareja, vemos que atraviesa varias etapas en su evolución positiva, desde el enamoramiento hasta el matrimonio o la convivencia. El amor maduro está basado en una decisión y puede ser muy gratificante.

Pero, ¿Qué sucede cuando la relación se convierte en tóxica? 

Muchos la catalogan como “la adicción al amor”, a aquella obsesión desadaptativa a las dependencias sentimentales. Es muy probable que el proceso amoroso pueda ser entendido desde los patrones de apego, que se forman en la infancia y se mantiene a lo largo del ciclo vital y que algunas causas puedan predecir el final de una relación, como el nivel de educación o el atractivo físico.

Pareja

Dejar pasar el tiempo puede ser más negativo en las parejas que mantienen conflictos graves, en comparación con aquellos que deciden terminar una relación pese a que el dolor es muy parecido a un duelo complicado, ya que después de una ruptura se puede traer imágenes intrusivas, dolor emocional, negación por lo sucedido y abandono personal. Consecuencias en la salud física y psicológica se pueden sentir a diario; ocurre que se dan en las personas ciertos cambios en la conducta y sentimientos que suelen verse reflejados en la vida familiar, sexual, financiera, social, laboral y espiritual.

Primero la persona trata de revisar obsesivamente el por qué de lo sucedido, lamentos y explicaciones empiezan a invadirlo, la soledad emocional por la pérdida de la presencia del ser amado y sus afectos van amilanando también su vida social, en la que se siente desorientado. Muchas veces las personas evaden la vida social con la que llegó a la relación, para iniciar una nueva, dejando de lado a familiares y amigos.

La ruptura es unilateral y no se comunica de manera ideal, como los prefiere la mayoría. Esto genera ambigüedad y confusión en la persona abandonada, siendo una tarea muy difícil poder entender, comprender y reconstruir su propio concepto acerca de lo ocurrido para salvar su dignidad y reparar su autoestima. Conlleva a superar conflictos existenciales en la que es preciso usar o adquirir habilidades sociales, redefinir metas u objetivos que ayuden a superar el golpe de la ruptura.

Las relaciones románticas presentan riesgos con cada ruptura amorosa. Los científicos Leick y Davidsen-Nielsen proponen cuatro tareas importantes para poder afrontarlas:

  1. Reconocer la pérdida como un hecho.
  2. Expresar, liberar emociones y dolor respecto a la pérdida.
  3. Reconstruir una nueva realidad, desarrollando atribuciones y nuevas habilidades para futuros problemas.
  4. Dejar de crear expectativas de reconciliación con la pareja perdida e invertir en nuevas interacciones y relaciones.

Ahora bien, existe una idea muy fuerte en las personas de que un evento traumático o altamente estresante, es precursor de disfunciones físicas y psicológicas. Sin embargo, hay estudios que plantean que el dolor y altos niveles de estrés pueden coexistir con el crecimiento y el desarrollo a la vez, y lo llaman crecimiento postraumático.

En esto se evidencia un cambio positivo en la experiencia como resultado de afrontar situaciones muy difíciles, obteniendo beneficios de su lucha y que prepara al ser humano para enfrentar con éxito nuevas crisis. Al respecto, Tedeschi y Calhoun han podido determinar cinco áreas a manejar:

  1. Apreciación de la vida y cambio de prioridades.
  2. Relaciones más íntimas y cálidas con otros.
  3. Un mayor sentido de fuerza personal.
  4. Reconocimiento de nuevas posibilidades o nuevos caminos en la vida.
  5. Desarrollo espiritual (Valores).

El desarmar y romper los arquetipos del amor romántico, aquel que la sociedad vende o regala, en la que el príncipe azul y la doncella encantada son parte de un paradigma de suposiciones irracionales, es el primer paso para entender los acontecimientos de la vida amorosa plena, de modo que, es normal terminar una relación o que nos terminen sin comunicarnos.

Al desafiar este paradigma, un cierto grado de malestar puede ser necesario para que se produzca el crecimiento postraumático, que surge a partir del afrontamiento con una nueva realidad que desafía la forma de ver el mundo, comenzando el proceso de reconstrucción y una visión de la vida con nuevas posibilidades.

¿A dónde se fue el amor? El amor está en ti, no se va a otra persona. Simplemente lo dejaste de ver en tu interior. (Marcos Enciso)

2 Comentarios

  1. Hablar de amor y esta etapa de ruptura en las relaciones es un tema muy complejo y amplio, hay infinidad de comportamientos, en lo particular creo que cuando el amor se acaba, se deja ir, la vida continua, y desearle lo mejor a ese ser amado para así uno también poder ser feliz.

  2. Este es un tema muy complejo, yo creo que cuando uno esta en la etapa de adolescentes terminar un amor es muy difícil por la ilusión que se crea ah esta edad, al contrario es cuando uno es adulto ya tiene mas experiencia y madures en el amor, pues es mas leve el sentimiento de dolor de un amor.

compartir