Cómo se generan vínculos positivos entre niños
por Miguel Salcedo · publicado el 21 Junio 2017 · actualizado el 21 Junio 2017

El énfasis en abordar temas vinculados a las relaciones humanas surge como respuesta a las necesidad del bienestar emocional y que guardan una estrecha relación con el sentido de vivir en comunidad a través de la instauración de vínculos interpersonales positivos, como principio y agente movilizador de la conducta.

Introducción

En ese sentido, me apoyaré en distintos estudios realizados por Eillen Kennedy Moore, psicóloga clínica de origen norteamericano, que aborda temas relacionados a la niñez, adolescencia, amistad, familia y todos aquellos factores donde se manifiestan las interrelaciones. Qué mejor que empezar a establecer las bases desde la niñez, dando a conocer distintos conceptos que pueden ayudar a los niños a adquirir hábitos que coincidan con el buen trato y establecimiento de amistades mediante ciertos elementos que facilitan tener una conexión positiva con el otro. Las formas están al alcance de todos, en acciones tan simples como las que veremos a continuación.

Eillen Kennedy Moore

El saludo

Debemos enseñar a los niños que el principal aspecto para forjar amistades y vínculos positivos, es el saludo, considerado como una manera muy básica de mostrar la apertura es saludar a los amigos potenciales. Por lo general, los niños se sienten incómodos cuando otro niño le dice “Hola”, en algunas ocasiones, estos optan por apartar la mirada y no decir nada, o simplemente murmurar una respuesta.

Ante esta situación Eillen Kennedy Moore, manifiesta que se puede ayudar al niño mediante la utilización del juego de roles para practicar el hecho de corresponder el saludo a la gente. Explíquele al que un saludo amistoso implica hacer contacto visual, sonreír calurosamente y hablar lo suficientemente alto como para ser escuchado. Decir el nombre de la otra persona también hace que el saludo sea más personal.

La amabilidad

Es importante mencionar que según Eillen Kennedy Moore, la amabilidad se define por el impacto y no por la intención. A veces los niños pequeños se llevan con abrazos y besos a un compañero de clase, o insisten en que otro niño tiene que jugar sólo con ellos. Si el otro niño se siente incómodo con este comportamiento, no cuenta como amabilidad.

Es recomendable que los padres ayuden a sus hijos a encontrar maneras más adecuadas y no intrusivas para expresar su afición. Otro componente respecto al establecimiento de nuevas relaciones interpersonales, es la noción de apertura. Cada amistad comienza con alguna señal en la que dos personas están interesadas en convertirse en amigos.

La amabilidad es otro elemento importante en el proceso de crear nuevos vínculos. En los niños podría significar prestar un lápiz a un compañero de clase, guardarles un asiento, ayudarles a llevar algo, o compartir un almuerzo. La amabilidad tiende a provocar la bondad, y es una de las mejores maneras de comenzar una amistad.

La amistad

La investigación nos dice que los niños buenos son usualmente muy queridos por sus compañeros. Expresar la apertura abre la puerta metafórica de la amistad, lo que no garantiza, necesariamente, que alguien pase por esa puerta. Para aumentar las probabilidades de que una amistad crezca, los niños necesitan extender sus invitaciones de amistad a los niños que probablemente quieran venir.

El hecho de que dos niños vivan en lugares cercanos o compartan el mismo salón de clase no significa que se convertirán en amigos. Uno de los hallazgos más comunes en la investigación sobre las amistades de los niños es que éstos tienden a ser amigos con otros niños que perciben como algo similar a ellos. Los niños son más propensos a hacer amistad con otros niños que son de la misma edad, sexo, etnia y parecidos con ellos.

Los amigos también tienden a ser más parecidos que los no amigos en términos de intereses, habilidades sociales, popularidad y logros académicos. Además, se considera satisfactorio para los niños en un nivel práctico y emocional. A nivel práctico, es útil tener un amigo que disfruta de las mismas actividades que ellos hacen lo que proporciona, a nivel emocional, una sensación de confort y validación. Otro ingrediente, es la expresión des cumplidos y felicitaciones, como excelente forma de señalar la apertura a la amistad. Se siente bien recibir un elogio sincero, y tendemos a gustar a las personas que son lo suficientemente exigentes para apreciar nuestras cualidades más finas.

The Magnet Theory

Sin embargo, muchos niños no entienden la importancia de la semejanza para comenzar amistades porque tienen lo que Eillen Kennedy Moore llama “The Magnet Theory” de las amistades. Ellos creen que necesitan ser maravillosos para atraer a amigos a ellos de la misma manera que un imán atrae el acero. Esto es a menudo lo que está detrás de jactarse: Un niño dice, “¡Puedo hacer esto! ¡Yo sé eso! “, con la mirada puesta en que sus compañeros quedarán impresionados y quieran ser amigos.

El niño está tratando de comunicarse, “¡Quiero que te guste!“; sin embargo, el mensaje que otros niños reciben es “¡Creo que soy mejor que tú!”. Esta no es una buena manera de comenzar una amistad. Fundamentalmente, la amistad es una relación entre iguales, por lo que la Teoría del Imán es completamente errónea. En lugar de intentar que otros niños los admiren, los niños necesitan encontrar un terreno común con amigos potenciales.

Conclusión

La relevancia de fomentar una cultura de respeto y lazos interpersonales positivos, es imprescindible para las comunidades y su desarrollo integral. Permite que exista un mayor grado de convivencia y por ende, mejora la calidad de vida de los individuos, por el impacto que genera en uno mismo y en el otro. La mejor manera de empezar a sentar las bases, es que nosotros como adultos inculquemos estas prácticas a los más pequeños y estos las apliquen. Forjar un entorno de paz y hábitos sociales adecuados tiene impacto vital en la sociedad y facilita la posibilidad de desarrollo colectivo e individual.

1 Comentario

  1. Esa relación entre padres e hijos, ese vínculo que debe crearse debe ser fuerte y sólido para que el niño mantenga una autoestima elevada y pueda afrontar las vicisitudes de la vida con seguridad y confianza.