Cómo sacar tu pequeño negocio de una crisis
por Edith Gómez · publicado el 23 Junio 2018 · actualizado el 5 Julio 2018

Las crisis son normales. Muchas veces pueden ayudarte a abrir los ojos y despegar tu compañía. Sin embargo, Gananci dice que debes crear un plan para ser exitoso en la vida, al igual que en los negocios. Sigue este plan y saca a tu pequeña empresa de una muerte segura.

1. Admite que tienes un problema

No puedes lidiar con una crisis hasta que puedas admitir que tu compañía ha sido golpeada. Puedes tener todas las estadísticas, mostrando que la situación es crítica, pero aún decides no hacer nada. ¿Por qué? Porque el poder de la negación es inmenso. Eres engañado por tu propio cerebro, sin mencionar el problema.

Es muy fácil (y reconfortante) quedarse en el pasado donde tu empresa fue un gran éxito, pero ¿te ayudará a avanzar? La respuesta es no, por supuesto. Por lo tanto, concéntrate ahora, ni el pasado ni el futuro te ayudarán a manejar una crisis.

Solo cuando te das cuenta de que eres responsable de sacar a tu empresa de una crisis, puede avanzar realmente. Recuerda: negar una crisis nunca funciona. Nunca mencionar un problema no lo resolverá, solo ayuda tomar medidas.

2. Optimiza tu fuerza de trabajo

Con esto quiero decir, despedir a todos los empleados que no aportan valor a tu empresa. Los tiempos difíciles requieren decisiones difíciles, y tendrás que ejercer la autoridad para limpiar a tu empresa de los trabajadores que no son tan efectivos como deberían.

Las pequeñas empresas gastan aproximadamente el 20 por ciento de sus ingresos en los salarios de los empleados y cuando están en crisis, se ven obligados a recortar gastos para sobrevivir. Y, sin embargo, la razón principal por la que debes despedir a los trabajadores no productivos no es el dinero sino, más bien, la eficiencia de sus operaciones.

Imaginemos que tienes un desarrollador que no puede terminar un proyecto a tiempo. ¿Deberías darle una oportunidad más? Bueno, si tienes los fondos, puedes hacerlo, pero cuando tu negocio tenga pocos recursos, no esperes: cierra el proyecto y deshazte de este desarrollador. Ya has gastado toneladas de recursos. No cometas el error de gastar incluso más dinero y arruinar la esperanza para toda la compañía.

Siempre puedes ser misericordioso con tus trabajadores, pero ¿estás tan seguro de que te devolverán el dinero? La respuesta generalmente es no. No trates de ser un buen tipo. En varios meses tendrás disturbios en tus manos, por lo que es mejor despedir a los empleados no eficientes ahora, en lugar de perder a los que se desempeñan más tarde.

Nadie debería trabajar gratis. Tus empleados tienen familias que atender, y lo mejor que puedes hacer es ser honesto con ellos. Corta y optimiza hasta que tu presupuesto esté equilibrado. Después de todo, eso es lo que hacen otras compañías.

3. Reduce tus gastos

¿Alguna vez has oído hablar del principio de Pareto? Demuestra que el 80 por ciento del efecto es siempre el resultado del 20 por ciento de las causas. Este principio también se puede aplicar a tu empresa. Dicho esto, el 20 por ciento de tus proyectos generan el 80 por ciento de tus ingresos; El 20 por ciento de los empleados realiza el 80 por ciento del trabajo, etc.

Cuando tu empresa sufre una crisis, corta los proyectos que no producen ningún beneficio o que no están bien pagados. Básicamente, enfoca todo tu “corte” en el 80 por ciento no eficiente. También tendrás que cortar proyectos que sean potencialmente rentables, pero absorben dinero de tu presupuesto.

Corta estos proyectos sin piedad porque tienen el potencial de colocar una lápida en la tumba de tu empresa. Incluso empresas grandes y ricas (como Google) recortan gastos para cumplir sus objetivos. Cerraron proyectos de miles de millones de dólares para salvar decenas de miles de millones. Más espera siempre significa más gasto, ¡no te olvides de eso!

4. Prioriza los proyectos que generan ingresos

Después de haber cortado los proyectos y empleados innecesarios, es hora de que optimices lo que todavía tienes a tu disposición. Estos deberían ser los proyectos más importantes y los trabajadores más profesionales.

Aumenta la eficiencia de tu empresa invirtiendo todos tus recursos en proyectos que generan ingresos, no potencialmente, no en varios años, sino ahora. Estos proyectos (o incluso un proyecto) mantienen tu negocio a flote. Presta especial atención a ellos y delega a tus mejores expertos para trabajar en ellos.

¿No tan seguro? Considera la historia de éxito de Steve Jobs. Cuando regresó a Apple, la compañía se estancó, produciendo productos que no aportaron ningún ingreso o valor alguno. Jobs lo cortó todo, priorizando el desarrollo del iPod. Esta fue una base que convirtió a Apple en la compañía que es ahora.

No te estanques porque las cosas no van como lo planeaste. Abre tu mente a las nuevas oportunidades y levántate de nuevo, más imponente que nunca.

Edith Gómez es editora en Gananci, apasionada del marketing digital, especializada en comunicación online. Se niega a irse a la cama cada noche sin haber aprendido algo nuevo. Le inquietan las ideas de negocio y, más aún, aportar una mirada creativa al pequeño mundo en el que vivimos. Twitter: @edigomben Contacto: LinkedIn

1 Comentario

  1. Lo cierto es que los verdaderos emprendedores no dejan que los detenga el miedo a las situaciones económicas cambiantes. Sin embargo, deben ser más cuidadosos al elegir los tipos de negocios de consumo constante que suelen resistir mejor los embates financieros durante una recesión.