¿Cómo me doy cuenta que mi hijo(a) tiene problemas de aprendizaje?
por Carola Romero Rosales · publicado el 8 Agosto 2016 · actualizado el 23 Junio 2017

Algo muy común en la actualidad es que los padres de familia inviertan muchas horas con los niños en hacer las tareas. En el transcurso, algunos padres se dan cuenta que sus hijos no avanzan al ritmo que otros niños de su misma edad.

Así empiezan interminables horas de martirio y se convierte en una lucha contra el tiempo por el poco momento disponible con el que cuentan. Es por eso que, es importante reconocer los factores que ocasionan esa lentitud ya que podría ser la consecuencia de un posible problema de aprendizaje. Desde muy niños utilizamos el lenguaje oral y escrito como medio para adquirir conocimientos en general de la cultura y métodos para vivir en esta sociedad cada vez más compleja.

Encontrar dificultades en el aprendizaje para hablar y escribir, o mejor dicho de la lectoescritura, comúnmente puede indicar que existan mayores aprietos en aprendizajes posteriores o alguna obstaculización en el progreso escolar. La alteración del aprendizaje también influye en otras áreas como la emocional, resultando el fracaso escolar, el autoconcepto inadecuado, las relaciones sociales limitadas y la toma de decisiones negativas tanto personales como académicas.

La relación entre el lenguaje como actividad lingüística primaria y la escritura como un sistema de representación gráfica del lenguaje oral es muy estrecha, es por ello que, al estar atentos y conocer como es su proceso, podremos estar en un mejor escenario para poder comprender algún trastorno y advertir algún indicio.

Indicadores del desarrollo

El ritmo de aprendizaje de los niños cambia a medida de las edades, por ejemplo un niño es 6, 7 u 8 años ¿Cuánto tendría que demorarse en hacer las tareas? Es decir ¿con cuanta capacidad dispone para aprender?

Ninos

Niños de 6 años:

A esta edad presentan un rápido aprendizaje, mentalmente están más maduros y pueden prestar atención más tiempo. El avance de la lecto-escritura se da de forma paulatina y no tenemos que exigir que se dé perfectamente ya que cada niño tiene su propio tiempo. Sin embargo a esta edad existen algunas señales que podrían predecir un problema de aprendizaje más adelante:

  • Dificultad para seguir indicaciones simples o instrucciones de forma oral.
  • Al momento de aprender la escritura suelen rotar, sustituir u omitir letras.
  • Problemas para pronunciar las palabras.
  • Se observa mayor lentitud para retener información y realizar ejercicios en clase.

Niños de 7 años:

Entiende más sobre clasificar y hacer series, su motricidad fina mejora y es capaz de leer y escribir con mayor fluidez. Presenta un mayor conocimiento de su cuerpo, es más reflexivo y comprende mejor. El “pensamiento mágico” va desapareciendo (ya no cree en Papá Noel por ejemplo) y aumenta la capacidad de ponerse en el lugar de lo que siente del otro, la llamada empatía. Pero ¿qué indicadores nos harían pensar que puede presentar problema de aprendizaje en esta edad?

  • No haya alcanzado aún la capacidad de leer y escribir con mayor facilidad.
  • No logra atender ni concentrarse, es decir se distrae constantemente.
  • No es capaz de describir sus experiencias, sus ideas y sentimientos.
  • Rechaza la hora de las tareas, mostrándose desmotivado para realizarlas.
  • Puede estar repercutiendo en el área emocional, aumentando la baja tolerancia la frustración. Suele demostrarse en crisis de llanto o pataletas.

Niños de 8 años:

Los niños han mejorado su capacidad para leer, hablan bastante mejor de lo que escriben y la lectura ayudará a que se expresen mejor de forma oral y escrita. Su coordinación y habilidades motrices se han perfeccionado, teniendo más gusto por los deportes; así mismo han desarrollado la habilidad para concentrarse en una tarea más tiempo, porque ha aumentado su capacidad de prestar atención.

A esta edad diferencia con mayor claridad lo que está bien de lo que está mal, por lo que cuando tiene un mal comportamiento se siente preocupado y empiezan las primeras mentiras. Cuando observamos que nuestros niños no desarrollan estos criterios básicos y al contrario vemos que:

  • Presentan problemas para recordar y hacer lo que alguien le acaba de decir.
  • Difícilmente entiende y sigue una tarea.
  • Aun no domina las destrezas básicas de lectura, escritura o matemáticas
  • Puede ser que al momento de la escritura invierta los números o letras.
  • No haya aprendido rutinas básicas como coger bien el tenedor o el lápiz.
  • Sus movimientos corporales pueden darse con dificultad.

Sabiendo esto, es importante para los padres conocer que existen ciertos tipos de discapacidades en el aprendizaje que a continuación se describen:

Dislexia

Es un trastorno del aprendizaje caracterizado por tener dificultades en la lectura de las palabras, por lo que hay un déficit entre la percepción de la información y la elaboración del significado. Los niños con dislexia suelen tener problema para establecer conexiones entre las letras y los sonidos, así como para deletrear y el reconocimiento de palabras. Así mismo presentan las siguientes características:

  • Dificultad para expresarse.
  • Dificultad para aprender nuevas palabras.
  • Deletrea con dificultad.
  • Problemas para comprender lo que los demás dicen, entender preguntas y seguir indicaciones.
  • Complicaciones para aprender idiomas.
  • Lentitud para aprender canciones y ritmos
  • Pérdida de la motivación por la lentitud en la lectura, lo que provoca que las tareas de lectura sean más largas.
  • Confusión entre la derecha y la izquierda.

Disgrafía

Es un trastorno que impide la expresión escrita. Normalmente, el cerebro toma la información a través de los sentidos y los almacena para usarlos más tarde. Antes que una persona comience a escribir, rescata la información de su memoria a corto o a largo plazo y la organiza para comenzar a escribir.

Este es el principal problema de una persona con disgrafía, este proceso de escritura tan rutinaria y simple es elaborado con dificultad. En los niños de 8 años con este trastorno, se evidencia una resistencia a sostener un lápiz, organizar las letras en una línea o mantener una caligrafía deficiente, además de esto, viene acompañado de la baja motivación y la poca predisposición a hacer las tareas escolares.

Discalculia

Es un trastorno del aprendizaje caracterizado por la dificultad en entender y trabajar conceptos matemáticos, no teniendo ninguna relación con el nivel intelectual. Los niños con este trastorno tienen poca capacidad para entender la lógica del proceso del cálculo matemático, por lo que se esfuerzan en memorizar datos.

Es posible detectarlo tempranamente en el colegio, percibiéndose cuando el niño no identifica los números con claridad, teniendo equivocaciones en nombrarlos o no logrando escribirlos correctamente, no puede realizar series secuenciales o resolver problemas matemáticos simples.

Familia

¿Qué podemos hacer los padres frente a esto?

  • Entender que algunos niños alcanzan la madurez para el aprendizaje en tiempos diferentes, por lo que ciertos niños no logran desarrollar ciertas capacidades en la edad promedio y no significa que presente un trastorno del aprendizaje.
  • Si tenemos la sospecha de que puede estar pasando algo más con nuestro hijo y presenta alguna de las características arriba mencionadas, se le puede realizar una evaluación integral del aprendizaje con un psicólogo especialista en el tema y recibir el asesoramiento adecuado.
  • Es importante que como padre aprendamos más sobre este tipo de problemas, mientras más sepamos más podemos ayudar a nuestros niños.
  • Ante las tareas escolares averigüemos como aprende mejor nuestro niño. ¿aprende por medio del mirar o escuchar, o tal vez por medio de experiencias prácticas? Ayudémosle a aprender por medio de sus áreas fuertes.
  • Cuando un niño presenta algún tipo de trastorno del aprendizaje, debemos reforzar el área emocional, ya que usualmente se ve afectado. Elogiarlo cuando le vaya bien y reforzar las áreas en las que rinde de forma adecuada. Darles oportunidades para demostrar sus fortalezas y capacidades.
  • La coordinación y comunicación con los profesores es importante, ya que intercambian y retroalimentan información relevante que pueda ayudar al progreso del niño en la casa y en el colegio.

4 Comentarios

  1. Este articulo es muy importante para nosotros como padres poder dar la ayuda a nuestros hijos. Yo también busque ayuda para ni niña con problemas d aprendizaje, y con la ayuda d los profesores

  2. Gracias!! es importante tener este tipo de información a la mano.

  3. Muy importante corregirlos ahora, para que cuando crezcan no sea mas difícil su corrección.

  4. Gracias por este nuevo articulo, estos temas no son de mucho interés para algunas personas, pero para otras son muy importantes. Buena información primero de todo.

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